El origen de los relojes de campo: una herramienta militar esencial
Los relojes de, campo , , o relojes de campo, tienen su origen en las necesidades militares del siglo XX. Diseñados para ser robustos, legibles y fiables, los soldados los llevaban en el campo de batalla. Estos relojes respondían a requisitos específicos: una caja resistente, una esfera contrastada para una lectura rápida y una estanqueidad a toda prueba.
Los primeros relojes de campo aparecieron durante la Primera Guerra Mundial, pero fue durante la Segunda Guerra Mundial cuando se impusieron como instrumentos de precisión indispensables. Se definieron entonces unas especificaciones estrictas para garantizar su fiabilidad en condiciones extremas.
La evolución de los relojes de campo: de herramienta militar a accesorio versátil
Con el tiempo, los relojes de campo han dejado de ser un elemento estrictamente militar para convertirse en accesorios muy apreciados por los aventureros y los amantes de los relojes funcionales. Su diseño depurado y su robustez los han convertido en relojes de referencia para exploradores, alpinistas y amantes del aire libre.
Hoy en día, los relojes de campo han evolucionado hacia un enfoque más versátil. Si bien conservan su ADN de relojes utilitarios, también se integran en un estilo de vida urbano, combinando estética y funcionalidad. La incorporación de materiales modernos y tecnologías avanzadas ha permitido crear relojes capaces de adaptarse tanto a un entorno urbano como a condiciones extremas.
Legibilidad y robustez: criterios que siguen vigentes
Una de las características fundamentales de los relojes de campo sigue siendo su impecable legibilidad. Una esfera clara, índices bien definidos y un revestimiento luminiscente son elementos que garantizan una lectura instantánea, tanto de día como de noche.
Además, estos relojes están diseñados para resistir los golpes, los elementos y las condiciones adversas, gracias al uso de materiales como el acero inoxidable.
El GRX - EVO-III: un reloj de campo contemporáneo, diseñado para la aventura urbana
En Charlie Paris, hemos querido reinterpretar el espíritu de los relojes de campo creando un reloj funcional, robusto y con un estilo vanguardista. El GRX - EVO-III es un reloj inspirado en los equipos alpinos modernos, pero con un diseño adaptado al uso diario.
Con un cristal de zafiro abombado, una caja de acero 316L con revestimiento PVD negro y una estanqueidad de 100 m, el GRX - EVO-III ofrece una resistencia óptima. Su esfera blanca, dinamizada por toques de color inspirados en el universo alpino, garantiza una legibilidad perfecta. Sus agujas e índices enriquecidos con pigmento Berlaglow® permiten una fácil lectura incluso en la oscuridad.
Disponible en dos versiones, una con movimiento cronógrafo mecaquartz Seiko VK64 y otra con pantalla de 24horas con segundero de cuarzo, el GRX - EVO-III combina tecnicidad y estética para imponerse como un reloj de campo contemporáneo.
Conclusión: el legado de los relojes de campo revisitado para hoy en día
Los relojes de campo han recorrido un largo camino desde sus inicios militares. Hoy en día, representan una categoría de relojes funcionales y elegantes, adecuados para una multitud de usos. El GRX - EVO-III encarna esta evolución al ofrecer un equilibrio perfecto entre robustez, legibilidad y diseño contemporáneo.
Ya sea para una aventura en la montaña o un día en la ciudad, sigue siendo un auténtico compañero para el día a día.
Leer más

Los compromisos con el medio ambiente y los comportamientos ecológicos se multiplican y cada vez somos más sensibles a ellos. Pero, ¿qué es un reloj ecológico? El equipo de Charlie Paris te lo expl...

¿La correa de acero de su reloj es demasiado grande?No se preocupe, siempre es posible ajustarla a su medida.









































